(suspiro) Es culpa mía.
Cuando le arrebataron sus... entrañas.
He dado una... cabezada.
He estado trabajando noche y día.
Sin parar. Sin descanso.
Hasta que..., en fin, me desperté...
Estaba así. Saqueada.
Eso fue hace mucho tiempo.
(suspiro) Es culpa mía.
Cuando le arrebataron sus... entrañas.
He dado una... cabezada.
He estado trabajando noche y día.
Sin parar. Sin descanso.
Hasta que..., en fin, me desperté...
Estaba así. Saqueada.
Eso fue hace mucho tiempo.
Ya sabes...
No soy muy de profecías...
Ni de desvaríos místicos.
Pero me dijeron que la ayudarías.
Y lo has hecho.
Puede que parezca dura, pero...
Sé que lo ha pasado mal.
Como el resto.
En fin, alabado sea el heraldo, supongo.
En fin, alabado sea el heraldo, supongo.
Ella hará todo el trabajo de verdad.
Mientras la tengas contenta.
Mmm. Quiere algo más de ti.
¿No lo notas?
¡Eres un malnacido!
¡Vuelve aquí!
(tos)
¿Has venido a echar una mano?
(tos seca)
(tos)
¿Has encontrado algo más?
¿Algo... especial?
¿Has encontrado algo?
¿Alguna pieza perdida, quizá?
Hola de nuevo.
¿Has encontrado otra pieza perdida?
(tos seca)
(tos)
¿Qué traes esta vez?
¿Algo... especial?
¿Algún trozo de algo?
Ya sabes que a ella le gusta.
¿Baerand? ¿Eres tú? ¿Joven? ¿Hijo?
Me he caído. Anda, ayúdame.
Sí que has tardado.
¿Qué? ¿Esperabas que estirara la pata?
No cuando hay trabajo que hacer.
¿Estás ahí? ¿Me sigues teniendo ojeriza?
Venga, suéltalo. Di algo. ¡Lo que sea!
¿Baerand? A ver si adivino... Enfado.
¿Todo viene porque "perdiste" el dedo?
Venga, ¿qué pasa? ¿Es tu madre?
Eso no es culpa mía, joven.
(olfatea)
Ese olor... Es como ceniza y sangre.
Tienes la piedra de fundición, ¿verdad?
(tos seca)
(tos)
(tos)
Casi se puso a saltar cuando llegaste.
Debes de tener algo que quiere.
¡Venga, dáselo!
Así será aún más útil.
Mmm. ¿Qué es ese tintineo que oigo?
¿Otra pieza de las que le faltan?
Venga, nada de timidez. Vamos a verlo.
(gruñidos y jadeos)
Cuida... cuida de ella... por mí.
Sabía... que este día llegaría.
(gruñido) ¡¿Es que no ves?!
¿Estás mal de la cabeza?
Ya basta.
(gruñe de dolor)
(gruñe de dolor)
(gemido)
(gruñe)
(jadeo)
¿Qué es esto?
¿Una pieza suya?
Esta pieza... es la que la hace ronronear.
¡Por fin su corazón vuelve a latir!
Venga, dame eso. Ya me ocupo yo del resto.
Pura obsidianita.
Casi... enloquece con solo mirar.
Tengo que trabajar rápido.
Ahora veamos qué puede hacer con tu armamento.
Ah, sí, sus viejos "dientes", por así decir.
Con estos, puede atravesar hasta la roca más dura.
Hasta piedras de tar.
Bueno, manos a la obra.
Ahora muerde que da gusto.
Podría hacer mucho más si la arreglásemos.
Despacio.
Tienes ganas de complacerla, ¿eh?
No eres un discípulo, ¿verdad? Debes de ser el heraldo.
Bueno, soy Franz.
Me han dicho que tengo que ayudarte.
Por desgracia, a mi querida forja de tar... le falta una pieza fundamental.
La han robado.
Así que, si no la tienes, no hay forja que valga.
Me temo que no puedo ayudarte.
No, cuando está en este estado tan lamentable.
No eres un discípulo, ¿verdad? Debes de ser el heraldo.
Bueno, soy Franz.
Me han dicho que tengo que ayudarte.
A todo nos falta algo, ¿sabes?
(tos) Pocos tienen la ocasión de arreglar lo que está roto.
Pero tú sí que puedes... Al menos para ella.
Despacio.
Ahora podrá fundir lo que sea.
Cuidado con las manos.
Mira, mira.
He extraído los núcleos de tar.
(gruñido) De nada.
Más núcleos de tar para ti.
Los núcleos de tar son tuyos.
Echa un vistazo. Un montón de núcleos de tar.
¡No te olvides de los núcleos de tar!
Bueno, no está como antaño, pero algo es algo.
Igual puedes dar con el resto de piezas que le faltan.
Imagina lo que podría hacer.
Podría hacerlo mejor, si se la restaurara.
Quiere algo más de ti.
¿No lo notas?
¿Se te ha olvidado algo?
No te culpo.
Le siguen faltando unas cuantas piezas.