
Castigo
Lazlo calienta su armadura, lo que libera una onda de choque. Si se usa repetidamente, causa sobrecalentamiento, lo que desencadena una onda de choque más potente que inflige acumulaciones de quemadura, pero inhabilita temporalmente su armadura.

Placas reforzadas
Lazlo tiene una reducción de daño base del 10 % mientras tenga la armadura puesta.

