Líneas
Muy flexible, pero fuerte.
Hasta te he limpiado entre los dedos.
Hasta que se convirtió en penumbra.
Piel bermellón.
Qué protuberancias tan extrañas.
Esto... no es más que leche de oveja.
Eres muy amable.
Espero que esté muerto.
De nuestros enemigos, sin duda.
Igual eres tú quien me lava los pies a la próxima...
Puede que hubieran ayudado con su... afección.
Es broma.
Lavo con cuidado. No te preocupes.
Dicen que la leche de la Madre fluía antaño por la Arboleda Acogedora.
Quien vino antes que tú no era tan amable.
Tienes unos dedos fuertes.
Veo que tú también lo disfrutas.
Este es mi sagrado deber.
¿Quién es ahora el digno?
Procede de Mammon, ¿verdad?
Gracias, Vratko.
La verdad es que es... agradable.
Ahora están bien limpios.
Pero a mí no, por supuesto.
Ellos no nos fallarían..., no como los otros.
Estaban cubiertas de sangre reseca.
Dijo que yo no era digno.
No le habrían venido mal más baños.
He pulido sus grebas, heraldo.
Alimentaba a todos.
Es un honor, heraldo.
Unos pies así podrían provocarle a un hombre pensamientos impuros.
Ah, recuerdo haberme inclinado ante estos pies una vez.
Como espinas.
Este ladrón que llevas puesto.
Los rumores de tu comportamiento... son infundados.
