Líneas
Aquellos a los que habitas.
... ¿Pequeño?
Me resulta muy pesado...
Y se los di.
Tal vez, demasiada.
Ven. Recuerda quién eres.
También estuve ahí.
Deja que te hagan más fuerte.
A estas... criaturas mortales.
Y mira ahora.
Es mi debilidad la que nos ha dejado aquí varados.
Pensaba que podía contenerlo.
Y tú.
Mis hijos solían prosperar.
Está repleta de vida.
(habla en un idioma ininteligible)
¿Te olvidas de tu propia lengua?
Sentí cómo se retorcía y palpitaba dentro de mí.
El último de tu linaje.
Estuve ahí... en las raíces de los árboles más viejos.
Y, sin saberlo, también tomaron al Pasajero.
Eres de dos linajes.
Eres un arma, pequeño.
Del mío, por supuesto, y del suyo.
Revisa sus atisbos..., aquello que dicen “memorias”.
... una injusticia crecía dentro de mí.
A las criaturas que ves a tu alrededor.
No soy tan distinta a ti como crees, pequeño.
Solo que yo cargo con muchas vidas y mentes al mismo tiempo.
Pero tú... Tú puedes ser fuerte en maneras en las que yo no puedo.
Bien.
No estamos hechos para este mundo.
Cada uno tiene un papel en esta función.
Y cuando un recién nacido abrió los ojos.
Cuando murió.
Estaban buscando un objetivo.
Se infiltraron en mi interior como gusanos.
Hay mucho que hacer.
Les tienes cariño, ¿verdad?
Mientras eras nonato...
Esperando.
Pequeño... (suspira)
Ahora solo quedan ecos.
Yo también les tenía cariño.
Cuando llegaste, esto era una roca vacía y estéril.
Al Pasajero.
(el idioma desconocido se desvanece)
Los sentía a cada momento.
Estás empezando a recordar.
Como si se sintieran atraídos por la vileza que crecía en mi interior.
Te tomaron, nonato.
Encontrarás rastros de mí en todos sitios.
Lo “crie”.
De estas criaturas mortales.
¿Qué te han hecho?
Al menos... temporalmente.
Al saber esto..., el intruso, enterrado profundamente en mis entrañas, se daba un festín.
