Ir al contenido

Trasfondo

EndStranding_01

Sin nombre en el juego

El profeta Smert tenía razón. La cámara bajo Fortuétano. La divina presencia de la Madre. Todo es cierto. Grabo esta piedra a la luz de una antorcha que no estaba aquí hace unos instantes. ¿La dejaría Smert para mí? No, no fue él, fue otra persona. ¿Un viajero? En el momento en que tomé la antorcha, no pude librarme de la sensación de que un millar de realidades aguardan justo al otro lado de la niebla. Sé que debo continuar.

Mapa