Heraldo... Permíteme que me presente.
Soy Milos, el guardián de los óvulos.
Como verás..., ha sido una tarea desdichada.
Con tan pocos óvulos a nuestro cuidado.
Esta sala sagrada fue profanada.
El vientre de la Inframadre..., invadido.
Sus futuros retoños, robados... Incluyéndote a ti, heraldo.
Sé que triunfarás donde nosotros fracasamos.
Haré todo lo que sea necesario para servirte, heraldo.
