¿Qué?
Te había matado.
Desde luego.
Pero soy más que carne y sangre.
Igual que tú.
Ahora que has probado lo divino.
¿Qué?
Te había matado.
Desde luego.
Pero soy más que carne y sangre.
Igual que tú.
Ahora que has probado lo divino.
Atención, retoños.
¡Abrid vuestros corazones!
Porque yo soy el camino y la verdad.
¡Lo divino yace a través de mí!
Yo también estuve como vosotros..., perdido.
Buscando una meta.
Hasta que dejé...
... entrar al Pasajero Sagrado.
Dejad que os lo muestre.
Eh, tú.
Sí. Tú, el tipo alto y serio.
Deja que te bendiga.
Si me tocas, mueres.
Calma, calma...
Sé de qué tienes hambre.
Por qué estás tan... vacío.
Tonterías.
Buscas lo divino, ¿verdad?
Adelante, reclámalo.