Ah... ¿Otro discípulo?
Supongo que aspiras a dedicarte a la clerecía, ¿verdad?
Pues deja tus ofrendas en el montón.
Aunque algunos dicen que el mejor regalo que puedes hacer es nada.
Ah... ¿Otro discípulo?
Supongo que aspiras a dedicarte a la clerecía, ¿verdad?
Pues deja tus ofrendas en el montón.
Aunque algunos dicen que el mejor regalo que puedes hacer es nada.
...
Siéntate, amigo. Relájate.
Y déjame en paz.
Es, eh..., el camino al “iluminamiento”.
Ah... imagina esto.
No tener obligaciones... ni tener que llegar a ser nadie...
Solo dejar que la vida te pase de largo.
Vamos, ahora inténtalo tú.
Oye, por allá.
Donde sea, menos aquí.
¿No me has escuchado?
Siéntate y cállate.
Verás, ahora soy... un fenómeno.
Adonde voy... estos miserables me siguen.
Ojalá hubiera otro Rostrosaco... o algo así.
Estaba tomándoles el pelo con todo... esto.
Una bromita antes de que comiéramos tierra.
Pero yo seguí con mi vida.
Y ellos me seguían.
Al principio... lo disfrutaba.
Pero de todo te cansas, hasta de las ratas.
Incluso de darle a la botella.
Supongo que le perdí el gusto...
... de por vida.
Intenté lanzarme del precipicio...
Pero sin éxito.
Era difícil recuperarse.
Parecía que no se me daba bien vivir ni morir.
Antes no era así.
Tuve un amigo.
Uno de verdad. Era callado.
(ríe) Pensaba que seríamos mejores amigos para siempre.
Pero... se fue.
Me recuerdas a él, de hecho.
Hum... ¿Sabes qué?
Deberías reemplazarme.
Sí, tú me entiendes.
Podrías ser mi sucesor.
El siguiente Rostrosaco.
¿Qué dices?
Gracias, compañero.
Eh... ¡escuchen!
No me necesitan.
Ya no.
Verás... Estar de brazos cruzados no es suficiente hoy por hoy. Ya no es lo que era, ¿sabes?
Necesito algo más.
Así que ya es hora de ceder mi bolsa...
... a mi pupilo más aplicado.
Alguien que sí sabe una cosa o dos de nada.
En cuanto a mí...
Ah, no me verán nunca más.
Me convertiré en otro rostro más entre la multitud.
Sí... retiro lo dicho.
No funcionaría.
No te ofendas, pero mírate.
(olfateo) Hum... Tiene un olor fuerte.
¿Crees que esto es lo que quiero?
Realmente no lo entiendes, ¿verdad?
Adelante, retoma tu búsqueda.
¿De verdad piensas que quiero esto?
Justo lo que pensaba, nadie sabe nada de nada hoy en día.
Y después de todo eso...
¿Esto es lo que me traes?
¿Vuelves de tu búsqueda con... nada?
¿Eso es todo? ¿No me traes nada?
¿En serio?
Esta es tu última oportunidad.
¡Por fin! Alguien que sabe algo de nada.
Sabes más de lo que aparentas.
¿Tal vez puedas ayudarme?
Adelante, retoma tu búsqueda.
Justo lo que pensaba, nadie sabe nada de nada hoy en día.
Realmente no lo entiendes, ¿verdad?
Bueno, no te preocupes. Encajarás con el resto.
¿Y ahora qué quieres?
Ah, quieres una bolsa, ¿no?
¿Quieres ser como yo?
Tienes mucho camino por delante, amigo.
Pues verás… No hacer nada es un arte que hay que perfeccionar.
La mayoría no lo entiende.
¿Crees que tú tienes lo que hay que tener?
Todo el mundo piensa que puede hacerlo.
Pero te daré una oportunidad.
Te pondré a prueba.
Hay algo que quiero...
Algo especial.
Encontrarlo no es difícil.
Pero sí que es... de un gusto inusual.
Tráemelo.
Oh, así es.
Era una pregunta trampa.
Y diste en el clavo.
He aquí la verdadera prueba.
Hay algo que quiero...
Algo especial.
¿Crees que puedes conseguírmelo?
Encontrarlo no es difícil.
Pero sí es inusual.
Suena a acertijo, ¿a que sí?
Adelante, echa un vistazo.
Tráeme algo te llame la atención.
Y recuerda, debe ser algo especial.
No algo que puedas encontrar en cualquier otro lugar.