Merrick...
He contribuido a tu propósito.
No me sigas.
Adiós.
¿Y esperas que me la crea?
Merrick...
He contribuido a tu propósito.
No me sigas.
Adiós.
¿Y esperas que me la crea?
(gime)
¿Dónde... estoy?
Extraje el proyectil.
Pero el sangrado no se ha detenido.
Eso no suena... bien.
Continuaré. Sola.
Y asesinaré al hexápodo.
No pienso perderme eso.
No me hagas herirte de nuevo.
No te atreverías.
Antes dijiste que te debía una.
Ahora mi deuda contigo está saldada.
Una vida por otra.
Un intercambio justo... por toda tu ayuda.
Espera... ¿Qué?
(gruñe) ¿Me estás drenando?
Al contrario.
El brote está... germinando.
Debe estar cerca.
¿Dónde te escondes?
(resuena un rugido)
¿Dónde te escondes?
(correteo distante)
Es injusto lo que te han hecho.
Pero tu contención es obligatoria.
Casi estamos... Aguanta, Proxima.
Mis... heridas son graves.
¿Y no puedes clavarme eso... para sondearme de nuevo?
Ya sabes... Usar mi sangre o algo así.
Puedo... intentarlo.
Pero está dañado.
(suspira)
Dime… ¿qué hacen los tuyos con los muertos?
Lo cierto es que no mucho.
En mi tierra..., me despojarían de mi armadura injertada.
Y me extraerían la memoria.
Para los que vendrán después.
Pues no vas a morir.
Porque aún me debes una.
Lo... lamento, Merrick.
Este “acuerdo” no fue bueno.
Aún... quiero saber...
¿Qué hacen los tuyos... con los muertos?
Mi arma. La tienes.
(resopla) ¿Tu arma?
¿Te refieres a mi escuperrayos?
Devuélvemela o la tomaré por la fuerza.
Adelante.
Intenta robártela.
Ay..., vamos.
¿Qué pasó?
Me acertó...
... un disparo. Eso es todo.
Estás sangrando.
No sobrevivirás si continuamos.
Bueno, al menos tienes tu arma.
No estás injertado.
Digamos... que no encontramos tu arma.
Dijiste que la encontrarías.
Sí, lo sé, pero ¿y si no la encontramos... por alguna razón?
¿Qué harías?
Continuaría.
Aunque sea probable que fracase.
¿Y si mueres?
Hay algunas... contingencias.
Cierto.
Ustedes tienen mi arma.
Vine a recuperarla.