Lo... siento.
Nunca quise hacerte daño.
¿Pensabas que salvar a un hijo enmendaría todo?
No tienes perdón.
No tendrás paz, al fin.
Lo... siento.
Nunca quise hacerte daño.
¿Pensabas que salvar a un hijo enmendaría todo?
No tienes perdón.
No tendrás paz, al fin.
¿Pensabas que salvar a un hijo enmendaría todo?
No tienes perdón.
No tendrás paz, al fin.
¡Despierta!
¡¿Qué?!
¿Me oyes?
¡Despierta!
¡Lord Eredrim!
¿Has venido a salvarnos?
Me envía el rey en persona.
¿Te ha enviado mi padre?
¿Dónde está?
Espera... ¿Dónde está madre?