Híncale el diente.
Saboréalo.
Sí que estabas hambriento.
Está fresco, lleno de vida.
Virgen de sal o fuego.
Híncale el diente.
Saboréalo.
Sí que estabas hambriento.
Está fresco, lleno de vida.
Virgen de sal o fuego.
El cachorro es todo tuyo.
¿Esa es tu oferta?
No.
(se burla) Me haces perder el tiempo.
Hum... una sacerdotisa.
(olfatea) Hueles a dinero.
Ven a negociar.
(olfatea) ¿No tienes dinero?
Vete.
Hum... un forajido.
Hum... un sacerdote.
Hum... un caballero.
Debes estar hambriento.
Escucho hablar a tu estómago. Tiene hambre.
¿Quieres al cachorro?
No te será barato.
El cachorro es todo tuyo.
Tengo buen ojo, ¿eh?
Lo encontré persiguiendo ranas.
Su madre estaba durmiendo.
Sigue siendo joven si quieres entrenarlo.
Si encuentro al comprador indicado...
... lo venderé por un precio muy alto.
Son buenos guardianes.
Ten cuidado. No metas las manos en la jaula.
¿Qué estás haciendo?
¡Ladrón! ¡Aléjate de nuestra grisha!
¿Qué estás haciendo?