¿Buscas castigo?
Es lo que merezco... por mi debilidad.
Levanta, Eredrim.
¿Qué? Pero..., ovada...
Toma el néktar venerado.
Te espera la absolución.
¿Buscas castigo?
Es lo que merezco... por mi debilidad.
Levanta, Eredrim.
¿Qué? Pero..., ovada...
Toma el néktar venerado.
Te espera la absolución.
¿Quién se atreve a profanar estas sagradas tierras?
Yo, Eredrim el Venerable.
He regresado...
... para recorrer el Sendero Inmaculado.
Continúa, pues.
Haz tu ofrenda.
Palabrería barata.
Y al muchacho.
Él también servirá con lealtad.
¿Eso es todo...?
¿Qué quieres?
Habla claro.
... el chico...
¿Sí?
Cuéntanos..., Eredrim el Venerable.
Tú decidirás su destino.
Muchacho, dinos: ¿por qué sigues a este “caballero”?
Yo... no estoy seguro, pero...
Yo... bueno... mi padre es un mentiroso y un embaucador. Es débil.
Pero Eredrim es un hombre fuerte.
Pero ¿eres un hombre honesto, Eredrim?
He deshonrado mi virtud...
Por eso estoy aquí.
Ah, ¿sí?
Me mueve la virtud.
Y ella me trajo aquí.
Di la verdad.
¿Qué buscas, Eredrim?
La absolución..., la paz.
El néktar venerado.
He oído rumores...
De que el Sendero Inmaculado puede liberar a un hombre
... de sus recuerdos.
... sus pesadillas.
Quizás, pero necesitamos más.
¿Qué debo hacer?
Pon tu mano en la espada.
Ya se lo dije.
Busco el Sende...
¡Mientes! Prueba otra vez.
He oído rumores...
De que el Sendero Inmaculado puede liberar a un hombre
... de sus recuerdos.
... sus pesadillas.
Quizás, pero no confiamos en ti.
Levantarás un ejército.
Y traerás el orden a Fallgrim.